El colesterol: lo que realmente debes saber para cuidar tu corazón en 2026.
El colesterol es uno de los términos médicos más buscados en internet… y también uno de los más malinterpretados. Muchas personas lo asocian automáticamente con peligro, infartos y dietas estrictas, pero la realidad es más compleja: no todo el colesterol es malo y, de hecho, el cuerpo lo necesita para funcionar correctamente.
En esta noticia analizamos qué es el colesterol, cuáles son sus tipos, cuándo se convierte en un problema, cómo bajarlo de forma natural y qué dicen hoy los expertos sobre la alimentación y el estilo de vida.
¿Qué es el colesterol y por qué es importante?
El colesterol es una sustancia grasa que circula en la sangre y participa en funciones esenciales del organismo, como:
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La producción de hormonas.
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La formación de vitamina D.
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La creación de membranas celulares.
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La digestión de grasas.
Nuestro cuerpo fabrica colesterol de manera natural, especialmente en el hígado, aunque también lo obtenemos a través de los alimentos de origen animal.
El problema aparece cuando los niveles en sangre se elevan más de lo recomendable, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Tipos de colesterol: bueno, malo y triglicéridos
No todo el colesterol actúa igual. En los análisis de sangre suelen aparecer tres valores clave:
Colesterol LDL: el “malo”
El LDL transporta colesterol desde el hígado hacia las arterias. Si se acumula en exceso, puede formar placas que estrechan los vasos sanguíneos y favorecen infartos o ictus.
Colesterol HDL: el “bueno”
El HDL hace justo lo contrario: recoge el colesterol sobrante y lo devuelve al hígado para eliminarlo. Tener niveles altos de HDL suele asociarse a menor riesgo cardiovascular.
Triglicéridos
No son colesterol propiamente dicho, pero suelen medirse junto a él. Son otro tipo de grasa en sangre que, cuando se eleva, también incrementa el peligro para el corazón.
¿Cuáles son los niveles normales?
Aunque pueden variar según edad y situación clínica, de forma general se considera:
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Colesterol total: menos de 200 mg/dl
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LDL: menos de 100 mg/dl
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HDL: más de 40 mg/dl en hombres y 50 mg/dl en mujeres
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Triglicéridos: menos de 150 mg/dl
Si alguno de estos valores supera los límites, el médico suele recomendar cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, medicación.
Principales causas del colesterol alto
El colesterol elevado no depende solo de lo que comemos. Entre los factores más habituales están:
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Dieta rica en grasas saturadas y ultraprocesados.
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Falta de actividad física.
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Sobrepeso u obesidad.
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Tabaquismo.
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Consumo excesivo de alcohol.
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Predisposición genética.
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Edad y cambios hormonales.
Por eso, incluso personas delgadas pueden tener colesterol alto si existen otros factores de riesgo.
Cómo bajar el colesterol de forma natural
Antes de recurrir a fármacos —cuando el caso lo permite— muchos especialistas recomiendan modificar hábitos diarios.
Mejorar la alimentación
Una dieta cardiosaludable suele incluir:
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Frutas y verduras frescas.
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Legumbres y cereales integrales.
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Frutos secos en cantidades moderadas.
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Aceite de oliva virgen extra.
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Pescado azul rico en omega-3.
Y conviene reducir:
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Embutidos y carnes procesadas.
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Bollería industrial.
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Fritos.
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Mantequilla y grasas trans.
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Bebidas azucaradas.
Hacer ejercicio regularmente
Caminar rápido, nadar, montar en bicicleta o practicar cualquier deporte al menos 150 minutos por semana ayuda a subir el HDL y bajar el LDL.
Mantener un peso saludable
Perder incluso un 5-10 % del peso corporal puede tener un impacto positivo en los niveles de colesterol.
Evitar tabaco y alcohol en exceso
Fumar reduce el colesterol bueno y daña las arterias, mientras que el alcohol en grandes cantidades eleva los triglicéridos.
Medicación: cuándo es necesaria
En algunos casos, los cambios de hábitos no son suficientes. Entonces el médico puede recetar medicamentos para reducir el colesterol, especialmente estatinas.
Estas se usan sobre todo en personas con alto riesgo cardiovascular, antecedentes de infarto o cifras muy elevadas de LDL. Nunca deben tomarse sin supervisión médica ni suspenderse por cuenta propia.
Mitos frecuentes sobre el colesterol
A pesar de la información disponible, siguen circulando ideas erróneas:
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“Todos los alimentos con colesterol son malos”: no siempre; el impacto depende del conjunto de la dieta.
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“Si estoy delgado no tengo colesterol alto”: falso.
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“El huevo está prohibido”: hoy se considera que puede consumirse con moderación dentro de una dieta equilibrada.
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“Solo importa el colesterol total”: lo clave es la relación entre LDL, HDL y triglicéridos.
La importancia de los controles médicos
Muchas personas con colesterol alto no presentan síntomas. Por eso, los análisis periódicos son fundamentales, especialmente a partir de los 40 años o si existen antecedentes familiares.
Detectarlo a tiempo permite actuar antes de que aparezcan problemas graves en el corazón o el cerebro.